Cuando empecé a trabajar en el partido de Rosa Díez, sabía que tenía delante de mi uno de los retos más importantes de la vida, y sabía que dar a conocer las ideas progresistas de UNION PROGRESO Y DEMOCRACIA no les iba a gustar ni al PP, ni al PSOE.
En algún momento alguien tenía que decir que España no va bien, que necesitamos una reforma de la Constitución que cierre el modelo territorial y contemple a todas las Comunidades Autónomas de forma igualitaria. Necesitamos que los españoles puedan hablar libremente español en todo el territorio nacional. Necesitamos una auténtica división de poderes, sobretodo cuando hablamos del poder judicial. Necesitamos una reforma de la ley electoral que corrija, entre otras cosas, la excesiva sobre representación de los partidos nacionalistas. Necesitamos reformas educativas, necesitamos convenios estatales entre todas las fuerzas políticas para combatir el terrorismo y necesitamos políticas consensuadas cuando hablamos de planes hidrológicos y medioambientales.
Sin embargo, cuando me convencí de lo necesario e imprescindible de estas reformas e inicie mi andadura en UPyD, el único partido que las defiende en su ideario y en su programa, no conté con el llamado cuarto poder y la influencia que tiene. Desconocía, ingenuamente, la capacidad de los medios para hacerte desaparecer, para ningunearte, para hacerte invisible para, a veces, tergiversar con alevosía y mala intención lo que se dice. Puedo entender el juego perverso de los partidos políticos mayoritarios, de tener como consigna política no hablar de UPyD, pero no contaba con el seguimiento que hacen de ésta consigna los medios de comunicación: Radio, TV, prensa.
Los medios de comunicación, se supone, deben ser independientes y plurales. Deben dar cabida informativa a los cambios que se están sucediendo en la sociedad. Voy a deciros que mi experiencia personal al respecto ha sido muy negativa:
Este artículo, que os aseguro mandare a los medios de comunicación como muchos otros antes para que sea publicado, tiene muchas, muchísimas posibilidades de no poder ser leído en ningún periódico. Las excusas serán variopintas: “No publicamos opiniones, no hablamos de política, tenemos poco personal y no podemos atender todo lo que nos llega…………”,
¿TÚ TE LO CREES?. PUES YO TAMPOCO.
Tal vez en nuestro programa debíamos haber añadido una propuesta que dijera algo al respecto. Que se hiciera efectiva la libertad de opinión y que la información fuera ciertamente independiente y plural.
¿Yo estoy touché?. No, están touchés aquellos que me ven, no como victima, sino como verdugo, aquellos que no quieren que se me oiga porque creen que mi mensaje puede restarle votos a los unos ó puede quitarle amigos a los otros. Estas irregularidades a mí me hacen crecer, me reafirman en el convencimiento de la necesidad de cambiar muchas cosas. Me “pone”, y me pone las pilas para seguir avanzando en ésta carrera de fondo y algún día estoy segura que llegaré a mi destino, con o sin ayuda de los que ayudan.
Lola Aparicio
Candidata al Congreso de los Diputados por UPyD
Archivado bajo: ARTICULOS
Hola, no quisiera parecer excesivamente puntilloso, pero creo que las formas son, si no tan importantes como el contenido, sí de gran valor para transmitir correctamente nuestros mensajes.
Faltan muchas tildes; un “sobretodo” es un abrigo, debes escribir “sobre todo” en el segundo párrafo; un poquito después, “sobrerrepresentación” es todo junto puesto que no utilizas el “sobre” como preposición; el “ó” disyuntivo sólo lleva tilde cuando va rodeado de números, para que no se confunda con el cero (penúltimo párrafo, -3 ó 4 aviones…-); en ese mismo párrafo, “ésta” sería con tilde si fuese pronombre, pero es artículo demostrativo, así que no debe llevarla.
En cuanto al contenido del mensaje, es bien cierto el silencio mediático, es bien cierto que a ninguno de los dos grandes les interesa que se sepa que existimos, y que los medios de comunicación están, en gran medida, vinculados a uno de dichos partidos, pero no olvidemos que, con mayor o menor sentido, el criterio establecido de facto es dar prioridad a los partidos que poseen grupo parlamentario propio. UPyD va a ser importante, pero aún no lo es. No lo ha demostrado. Los medios tienen cierta disculpa, aunque no nos guste o no lo queramos ver.
El mensaje que se pretende transmitir en este artículo esta bastante claro. El contenido, con o sin los adornos que mencionas José Carlos, no varia en absoluto. Es perfectamente comprensible, no varia en absoluto. Por otra parte, es de muy mala educación hacer este tipo de consideraciones de la forma en que tu lo has hecho. Parece que solo pretendes humillar a su autora y menospreciar el fondo de lo que se transmite. No solo eres excesivamente puntilloso, sino que manifiestas cierto fundamentalismo ortográfico debido a las formas.
“Fundamentalismo ortográfico”, sorprendente concepto. ¿Es fundamentalismo pensar que algo es importante? Comer bien me parece importante, ¿soy un fundamentalista gastronómico? Me parece importante hacer un poco de ejercicio, ¿soy un fundamentalista deportivo?
Si mi mensaje ha causado molestia, pido disculpas porque no era mi intención, pero sigo opinando (fundamentalísticamente o no) que las formas son importantes en un candidato a diputado (y saber encajar críticas, también).
José Carlos, cuando hablas de “ejercicio” ¿te refieres a ejercicio gimnástico o de otro tipo? Las palabras polisémicas han de ser acotadas semánticamente.
“Fundamentalísticamente” ha de entrecomillarse o escribirse en cursiva, por no ser una palabra aceptada por la Academia.
Para terminar te pido que encajes LAS críticas, ya que no es justo privar a un sustantivo de su artículo para diferenciarlo de un sustantivo genérico, porque estoy seguro que Lola acepta críticas aunque no sé si aceptará LAS criticas anteriores.
Y como yo no tengo estudios lingüísticos seguro que habré cometido incorrecciones que a buen seguro me corregirás y así, entre todos, seremos capaces de mejorar nuestra lengua.
Asimismo ocurre en la política, en donde el debate enriquece las inquietudes personales, bien sean eruditas o de simple ayuda a nuestros semejantes, como pienso que es el caso de nuestra valiente candidata AL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, que es más exacto
Un saludo
Pedí disculpas en mi anterior mensaje y las vuelvo a pedir. No era mi intención molestar, pero lo hice. Y lamento haberlo hecho.
No es preciso acotar semánticamente las palabras polisémicas cuando están bien contextualizadas.
Los adverbios de modo terminados en “mente” no están todos recogidos en el diccionario de la RAE. La regla general es que se añade el sufijo a un adjetivo cualquiera. Utilicé (incorrectamente) “fundamentalístico” por “fundamentalista”, para hacer la palabra más rimbombante (al objeto de reforzar la ironía). Sin embargo, tampoco “fundamentalistamente” aparece en el DRAE, a pesar de cumplir la regla.
Y en cuanto a LAS críticas, no, no me refería a unas críticas en concreto, sino a críticas, en general. Está bien expresado sin artículo.
Tu última corrección es muy acertada.
Y por si no ha quedado claro: siento haber molestado con mi comentario. Lo siento de verdad. No sé en qué estaba pensando cuando lo escribí.
PS.: Firmas “Política para Tontos”; me gustaría saber tu nombre.
José Carlos, mi nombre es Fulgencio, soy asociado de UPyD en Murcia, firmé con POLÍTICA PARA TONTOS por ser la dirección de mi blog irónico-político. Allí está también mi identidad.
Yo también pido disculpas si mi tono ha sido inadecuado, era simple “animus jocandi”, no hay que darle mayor importancia. Eres puntilloso con el lenguaje y a mi me gusta la gente así, yo hablo varios idiomas y siento tu misma necesidad de mimar este magnífico código humano. Un saludo